Escribir palabra por palabra en una hoja en blanco, y
hacerlo con todo el fuego de nuestra verdad, es lo que Bradbury, el autor de
“La dicha de escribir” señala.
Al dejar algo escrito a prueba del tiempo, plasmando
nuestras vivencias a través de una historia o de un cuento, nos permite
escribir nuestra propia historia, y poder desfogar toda aquella pasión que
sentimos en ese momento.
Los momentos pueden ser de ira o de goce, lo importante
es sentir y disfrutar de la situación a la que nos lleva el día a día,
aprovechar eso y poder manifestarlo en escritos. Y es que un escritor que no
escribe con pasión y con el corazón, es un escritor a medias.
En mi opinión personal, nunca he escrito una historia
hablando de mi como tercera persona. Toda mi adolescencia usé “diarios”, escribiendo
ahí todo acontecimiento importante que me pasaba cada día.
Ahora con el tiempo reviso esos escritos, simplemente
para saber que hice un día como hoy, y me digo a mi misma “¿porqué no seguí
escribiendo?” y es que es triste no haber seguido contándome a mi misma mis
vivencias.
Lo que Bradbury me trasmitió con esta lectura, es que si
los escritores no usan toda su pasión, toda su verdad en una publicación, son
escritores a medias.
Personas mediocres que únicamente escriben pensando en lo
que más podría vender, y no siendo completamente sinceros acerca de cada
palabra que van escribiendo.
Y él lo usó con el
ejemplo puntual de la dicha que es escribir, pero también debe usarse en todos los demás oficios, no únicamente en la
de un escritor, por lo tanto se debe utilizar toda la pasión que tus
experiencias te hayan dado, y plasmarlo en lo que mejor sabes hacer. Y es que
si no le pones garra y entusiasmo, estás haciendo las cosas a medias.
Por otro lado, también nos da ejemplos acerca de como
situaciones de su vida cotidiana, lo orilló a escribir ciertos cuentos, acerca
de eso. Y es que fueron situaciones que sacaron un fuerte sentimiento de agrado
o malestar.
¿Ayuda escribir cuando estas con toda rabia o cuando
tienes tanto amor dentro de tu ser?
Absolutamente lo creo, cuando me siento profundamente
enamorada, tengo la necesidad de escribirlo y que quedé grabado en una hoja de
papel, el amor que siento en ese momento.
Nunca he escrito acerca de mis momentos iracundos y mucho
menos he escrito historias acerca de eso, pero creo que me serviría como gran
desfogue, y le daría otro enfoque a mi ira.
Algo importante que percibí en su lectura, fue que
cualquier persona que viva sus experiencias con una dosis mayor de pasión que
el resto, podría escribir.
Pienso yo, que no seré una escritora mundialmente
reconocida, pero Bradbury me mostró que si una persona escribe sus
experiencias, con toda la garra y el entusiasmo del momento, puede ser capaz.
Me pregunto entonces, cuantos escritores escribirán sus
obras sin ganas, sin pasión, sin verdad. Cuántos lo harán solo para vender.
Y es que escribir nunca pasará de moda, y la garra y el
entusiasmo que le pone el escritor tampoco.